Hacer música es un proceso holístico. Todo el cuerpo, la mente y el corazón están activos cuando se hace música, y cualquier restricción en cualquiera de estos niveles tiene un efecto perturbador en el Flujo Musical - Hacer música olvidándose de uno mismo.
Una serie de ejercicios físicos diseñados específicamente para optimizar el flujo energético del propio cuerpo le ayudarán a alcanzar un estado en el que, durante una interpretación, "todo funciona por sí solo".